¿Qué diferencia al trauma complejo de un trauma puntual?
No todas las experiencias traumáticas se organizan de la misma manera. En algunos casos existe un acontecimiento concreto; en otros, el malestar se relaciona con experiencias repetidas y prolongadas, muchas veces dentro de relaciones significativas.
En NB Psicología se describe el trauma complejo como un tipo de trauma que suele aparecer cuando las experiencias adversas se repiten, ocurren a edades tempranas y están vinculadas a personas cercanas. Sus efectos pueden extenderse a la regulación emocional, la identidad, la relación con el cuerpo y la forma de vincularse con los demás.
Una experiencia más delimitada
Puede estar asociada a un acontecimiento concreto que el cuerpo y la memoria siguen registrando como amenaza.
Experiencias repetidas y relacionales
Puede afectar de forma más amplia a la regulación emocional, la autoestima, la identidad y la manera de relacionarse.
¿Por qué la disociación aparece con tanta frecuencia en trauma complejo?
Desde el enfoque de trauma y apego, la disociación se entiende como una forma de protección. Puede aparecer cuando la persona siente que sus recursos para afrontar una experiencia han sido superados y se produce una desconexión de determinados aspectos de lo que está viviendo.
Esa desconexión puede afectar al cuerpo, las emociones, los recuerdos o a la propia experiencia consciente. Por eso no siempre se manifiesta de una forma llamativa. A veces aparece como sensación de estar lejos de lo que ocurre, dificultad para sentir determinadas emociones, recuerdos fragmentados, pérdida de noción del tiempo o sensación de funcionar en “piloto automático”.
La disociación no es un elemento separado del caso.
En el modelo que trabajan NB Psicología y el IEPI, trauma, apego, memoria, regulación emocional y disociación se comprenden de forma conectada dentro de la conceptualización y el proceso terapéutico.
El trabajo terapéutico busca aumentar la capacidad de tolerar el malestar, reducir las respuestas disociativas automáticas y favorecer que las experiencias puedan procesarse e integrarse sin que la persona tenga que desconectarse de ellas.
¿Cómo se aborda el trauma complejo desde la Psicoterapia Integradora?
La Psicoterapia Integradora no plantea el tratamiento como una sucesión de técnicas independientes. El punto de partida es construir una formulación coherente y personalizar la intervención en función del caso.
La formulación conecta síntomas, historia vital, vínculos, trauma, defensas, necesidades emocionales, conflictos y recursos. Su función es orientar la intervención y ayudar al terapeuta a decidir hacia dónde dirigir el proceso.
En el trabajo con trauma complejo, la relación terapéutica ocupa un lugar central. La confianza, el respeto y la seguridad forman la base desde la que se puede trabajar con experiencias que muchas veces están vinculadas a rupturas o dificultades en los vínculos de apego.
El modelo incluye intervenciones orientadas al autocuidado, la estabilización y la seguridad. En disociación también se trabaja la ventana de tolerancia para que la persona pueda mantenerse conectada sin desbordarse ni desconectarse.
La formación del IEPI incluye evaluación de sintomatología disociativa, trabajo con partes y estrategias para favorecer la cooperación e integración de experiencias fragmentadas.
El EMDR se utiliza dentro de una formulación más amplia. En los casos de trauma complejo y disociación, el propio IEPI trabaja adaptaciones del protocolo y la necesidad de valorar la preparación y la estabilidad del paciente antes del procesamiento.
El enfoque integrador combina diferentes orientaciones y técnicas dentro de un marco clínico coherente, con el objetivo de adaptar el tratamiento a la complejidad y las necesidades de cada paciente.
El papel de la memoria en el trabajo con trauma
Dentro del enfoque del IEPI, la memoria ocupa un lugar importante en la comprensión del trauma. Parte del trabajo clínico se orienta a entender cómo determinadas experiencias siguen activándose en el presente y cómo pueden integrarse de una forma diferente.
REN-MEMORA®: una línea específica de trabajo con memoria
El IEPI ha desarrollado REN-MEMORA®, un protocolo en español diseñado explícitamente desde el principio de la reconsolidación de la memoria traumática. Su propuesta se centra en intervenir sobre la memoria que sostiene el síntoma, dentro de un modelo estructurado y entrenable.
REN-MEMORA® cuenta con un itinerario formativo propio dentro del catálogo del IEPI, incluyendo una certificación específica orientada a trauma complejo y disociación.
¿Por qué el trauma complejo y la disociación requieren formación específica?
Una de las dificultades clínicas de la disociación es que sus manifestaciones pueden pasar desapercibidas o confundirse con otros problemas. Por eso el IEPI dedica formación específica a identificar los distintos tipos y niveles de disociación, evaluar la sintomatología, realizar diagnóstico diferencial y decidir cómo intervenir.
También es necesario reconocer cuándo el paciente necesita estabilización, cómo trabajar con partes disociadas, cómo abordar recuerdos traumáticos fragmentados y qué adaptaciones pueden ser necesarias en técnicas como EMDR.
Fórmate en trauma, apego y disociación con el IEPI
El Máster en Psicoterapia Integradora, Trauma y Apego® incluye contenidos de trauma, regulación emocional, disociación, formulación de casos, alianza terapéutica, autocuidado y estabilización, EMDR, terapia IFS e intervención en disociación mediante trabajo con partes.
Es una formación de 60 ECTS, presencial y online, con Título Propio de UTAMED y Titulación Oficial del IEPI. Incluye prácticas con casos reales, sesiones clínicas y supervisión dentro del propio proceso formativo.
Si buscas una formación más específica, el curso Abordaje Clínico de la Disociación: Evaluación e Intervención trabaja identificación, evaluación, estabilización, trabajo con partes y adaptaciones con EMDR.